Sagrada Familia

La construcción de la Sagrada Familia continúa siendo uno de los proyectos arquitectónicos más emblemáticos y exigentes del mundo. Para afrontar los complejos trabajos de elevación, se instalaron dos grúas abatibles Liebherr: una 710 HC-L y una 125 HC-L, seleccionadas por su capacidad de carga, alcance y precisión.

La intervención exigió una planificación especialmente cuidadosa debido a la gran altura del edificio, el espacio limitado disponible y la necesidad de trabajar junto a una estructura de enorme valor patrimonial. Gracias a su configuración abatible, las grúas pudieron operar de manera segura en un entorno urbano condicionado por la presencia de otros equipos y por el desarrollo continuo de la obra.

Su fiabilidad permitió elevar y posicionar materiales de grandes dimensiones con la máxima precisión, facilitando el avance de las diferentes fases constructivas. La coordinación entre los equipos de montaje, los operadores y el resto de profesionales de la obra resultó fundamental para mantener un ritmo de trabajo eficiente y garantizar la seguridad.

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